universidad, prostitución, arte.
tal vez no se trate de un año, y puede que deje de ser tripolar en cualquier momento. por ahora utilizo este espacio para dar un lugar a ideas, preguntas, confusiones y experiencias que no puedo compartir con nadie cara a cara.

viceversa!

ayer tuve una idea fea, pero auténtica, me temo.

estaba dándole vueltas al enigma sobre el sentido de mi trabajo, y sin darme cuenta dije: bueno, al menos, si algo se compra es que existe, pongamos como ejemplo el hecho de ser mujer...
OPS!

puede ser que tenga algo que ver con eso?
alguien puede decir que algo existe, y que sólo sea su fantasía; alguien puede hacer que otro diga que eso existe y que sea una fantasía común promovida por la sensación de amor; pero si alguien en un estado emocional objetivo decide comprar algo, dar sus bienes a cambio, y ese algo que él ve coincide con la descripción del vendedor, significa que ese algo objetivamente existe como tal... no?

no lo sé, no me gusta esa idea... sin embargo, hay que admitir que el mundo es para cada uno de nosotros algo distinto y en cualquier caso imaginario; lo real objetivo no existe. y si no existe, tiene más sentido que tratemos de perseguirlo, buscarlo sin fin, cobijarnos en la ilusión de que podemos encontrar una certeza, La Certeza.
supongo que crecer consiste en abandonar esa fantasía de Lo Real, y aceptar que lo real es la Fantasía.



4 comentarios:

J. dijo...

O sea: cuando uno compra y el otro vende existe la mercancía. ¿No?

¡Joder, pues qué de mercantilismo! Compremos nada.


Pd. Gracias por el adjetivo-halago.

v V¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨¨ polarporn dijo...

algo así... lo interesante es que la mercancía ES un real. y a veces necesitamos ver algunas cosas COMO reales, precisamente porque no lo son, verdaderamente.

urbanoyhumano dijo...

¿J ha llegado desde los tulitubis?

Hysteron dijo...

Como dices, la fantasía también se vende y se compra...
Ocurre que los conceptos se pueden materializar, otra cosa es que esa materialización contenga realmente el concepto y no sea sino un amago o un símil. Por ejemplo pueden ponerle una toga y un birrete a un tipo con el nombre de juez y decir que eso es justicia...pero evidentemente no lo es...
Así la fantasía también toma sus formas y como tu dices, si coincide la forma entre quien compra y quien vende, voilá.